RULETA RUSA

Peñarol encara otra temporada difícil de afrontar desde lo económico, con un marco en el cual la dirigencia de la ADC alienta a que los clubes pasen a ser franquicias, en donde un main sponsor, el fútbol o los gobiernos provinciales cubren todos los gastos, sin importar los montos ni las consecuencias.

La venta de abonos que comenzará en diez días le dará un parámetro para ver como desarrolla la Liga actual y como queda parado de cara al futuro. Hoy Peñarol entra dentro de la minoría de los clubes de básquet, que dependen de la venta de entradas y se ven perjudicados con el calendario, que se les complica económicamente desde la logística y le imponen viajar con la Liga de Desarrollo y que obviamente les queda el sponsoreo como casi único sostén y también desde ADC se promueve quitar publicidades de la indumentaria de juego (habitualmente son los sponsors que mas dinero aportan). En este apartado, ya desde el ente máximo de la competencia vienen imponiendo el término “franquicia”, por eso comienza la restricción de sponsors en la camiseta, en el campo de juego y no hay preocupación por la ausencia de público en las canchas, todas las aristas que sostienen a las instituciones puras de básquetbol están machacadas para que se encamine a “vender” el nombre.

En algún momento los aportes de la televisión te cubrían parte del plantel, hoy está tan desactualizado el contrato que las instituciones ni siquiera pueden pagar los árbitros.

En este panorama cualquier persona diría que es imposible que los clubes que no tienen un gobierno, el fútbol o un aporte externo detrás sigan participando. Peñarol está en esa encrucijada, de que manera se puede mantener con este contexto tan complejo. Una posible salida: la gente (creo que la única).

Los milrayitas están para volver a ponerse el club al hombro o para verlo como corre el mismo camino que varios que hoy ya no están o que están próximos a desaparecer.

No es que se necesite un número irreal o que no sea coherente, a decir verdad con apenas 1.000 abonos el club se sostiene de otra manera, hasta me animaría a decir que se puede aventurar a dar un salto de calidad en esta misma temporada.

Es más si el milrayitas se puede mantener un par de temporadas soportando el temporal del desproporcionado número que se maneja en la actualidad, van lentamente algunos gobiernos a cambiar de objetivos, los del fútbol también van a variar y los millonarios que se divierten armando equipos también se van a cansar de poner plata para que los festejos y las luces se las lleven otros.

Es cierto que el país vive una crisis, que hay muchos gastos, que San Lorenzo armó un “dream team”, que en Mar del Plata siempre llueve y que también siempre hay una buena excusa que nos puede salvar, pero el club, mas allá de los nombres que estén en la cancha o en la dirigencia, necesita de todos (los que tienen empatía y los que no también) para salir otra vez al lugar donde se merece estar. Peñarol es lo que es, lo que fue y lo que será por la GENTE, no por los jugadores, entrenadores o dirigentes de turno.

Los Martines
Facebook: Martín Martines
Twitter: @losmartines
Instagram: @losmartines