Facundo Campazzo logra cada objetivo que se propone, ser base de Liga Nacional, lo logra en menos de un año. Ser el relevo de Sebastián “Tato” Rodríguez, lo consigue y demuestra ser vital para el equipo. Ser campeón con Peñarol (8 títulos), ser base titular y llevarlo a su equipo a la Triple corona jamás conseguida en la historia, lo consiguie y como MVP.
¿Le falta algo a este chico de 21 años?, bueno si jugar con la Generación Dorada y llegar a la cita máxima del deporte mundial, bueno ya lo consiguió. La base bien custodiada por el flamente jugador de New York Knicks Pablo Prigioni, ahora tendrá a su ladero cordobés, Facundo Campazzo, quien le ganó la pulseada a Nicolás Laprovíttola (base de Lanús), otro enorme proyecto para quedarse en el seleccionado.
La enorme brecha de edad que sufre Argentina en la base con los 35 años de Prigioni y la camada de pibes que viene con menos de 23 años (sumo al armador de OSN Alejandro Konsztad), pone no solo a Campazzo con un sueño de ir a los JJOO con 21 años, sino también con mucho tiempo de estancia al frente de nuestro equipo nacional.
Facundo será el cuarto jugador milrayita en la Selección Argentina, junto a Martín Leiva, Leonardo Gutiérrez y Marcos Mata, una situación que ayuda mucho a que se sienta contenido dentro y fuera de la cancha, donde vivirá sensaciones increíbles todo el tiempo.
El base tuvo una llegada muy vertiginosa desde aquella Liga Junior donde Peñarol observó un chico (primer año de cadete) con algo especial en Unión Eléctrica, valga el juego de palabras como dijo el entrenador Osvaldo Echeverría, con una “chispa” especial.
Mas allá de que fue creciendo en un grupo de hombres habituados a consagrarse y muy humildes a la hora de potenciar chicos como Campazzo, tuvo su paso del pibe que la rompe a hombre que gana campeonatos en esta Liga Nacional.
Cuando todos hablaban de conseguir el Tricampeonato, el imponderable de Rodríguez, días antes de que comience la competencia lo largó a la pista solo como base y se los llevó a todos por delante, con enjundia, fuerza, personalidad, mentalidad ganadora, calidad, visión de juego y uan capacidad de resolución increíble.
Se cargó al hombro al club con mas presión y gente del país y coronado con el MVP se fue a su casa con la tranquilidad de lo que logró ya quedó en los libros dorados de la hsitoria.
Ahora queda hacer experiencia con el seleccionado y esperar que se vengan los grandes torneos de la nueva generación con Campazzo como referente.
LOS MARTINES
Foto: Solamente Basquet











